CALIDAD DEL PELLET.

 

El pellet que se obtiene, tendrá forma cilíndrica, con unas características definidas según la normativa a emplear, que en nuestro caso será la normativa ENplus A1. Esta elección se debe a que nuestro objetivo es producir pellets de gran calidad para su uso en instalaciones pequeñas, como pueden ser viviendas o recintos. Este uso podrá ser en forma de calefacción, agua caliente etc. y las calderas y estufas destinadas a ese uso, requieren de pellets de gran calidad para su mejor eficiencia y mantenimiento.

 

Resumen de las características técnicas del pellet.

 

  • Densidad promedio (700 kg/m³) muy superior a la de los combustibles no prensados de madera como las astillas (aproximadamente 200-300 kg/m³). La elevada densidad les proporciona una ventaja de cara al transporte y al almacenamiento. Por otro lado, presentan una alta durabilidad, por lo que no se deterioran en su manejo.
  • Bajo contenido de humedad, en torno al 6-8 %. Elevado poder calorífico que depende de la materia con la que están hechos pero que, en la mayoría de los casos, alcanza valores en torno a 4.000 - 4.500 kcal/kg, debido a su alto grado de compactación y a su bajo contenido en humedad. Dos kilogramos de pellets equivalen aproximadamente a un litro de gasóleo.
  • Combustible económico.
  • Bajo contenido en cenizas (en torno al 0,5 %), por lo que se reducen las operaciones de limpieza y mantenimiento de los equipos.
  • Debido a su tamaño fino, tienen una alta superficie específica, lo que minimiza la temperatura de encendido, optimiza las fases de la combustión y permite una combustión más limpia.
  • Debido a su forma, tamaño y composición, los pellets son un combustible especialmente indicado para aplicaciones domésticas y residenciales por los elevados requerimientos que se les exige en su producción, uso y almacenamiento.

 

Calidades dentro de la certificación:

 

El sistema de certificación de la calidad ENplus® se basa en la norma Europea EN 14961-2 la cual se refiere a los pellets de madera para uso no industrial. En ella se dividen a los pellets de madera en tres calidades: La clase A1 representa pellets de madera virgen y residuos madera sin tratar químicamente, con bajos contenidos en cenizas, nitrógeno y cloro. Los combustibles con un contenido ligeramente más alto en cenizas, nitrógeno y/o cloro estarán dentro de la clase A2. En la clase B se permite utilizar también madera reciclada y residuos industriales aunque en ambos orígenes no se acepta maderas que hayan sido tratadas químicamente y de hecho hay valores máximos muy estrictos para los metales pesados.

 

 

 

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